Mi mundo

Soy Francisca Ruiz Ramírez

Apasionada de los cuentos e historias, así como de la palabra, que para mí es sagrada y puede mover muchas cosas en el camino de todos.

Soy optimista por naturaleza. Con ilusión para mirar siempre hacia delante.

Convencida de que las alas para volar nacen siguiendo el camino del corazón y siendo auténticos.

Mi mundo

Soy Francisca Ruiz Ramírez

Apasionada de los cuentos e historias, así como de la palabra, que para mí es sagrada y puede mover muchas cosas en el camino de todos.

Soy optimista por naturaleza. Con ilusión para mirar siempre hacia delante.

Convencida de que las alas para volar nacen siguiendo el camino del corazón y siendo auténticos.

Realizo lecturas de Registros Akáshicos y constelaciones, labor que me llena muchísimo porque todos los días aprendo cosas y descubro gente maravillosa. Este camino es posible gracias a todas las personas que llegáis a mí y que me enseñáis que siempre hay algo nuevo para aprender y que todos tenemos la capacidad de sacar lo mejor de la vida.

Además, a través de los cursos, mentorías, conferencias, vídeos y podcasts comparto todo lo que a mí me ha servido para amarme y para abrazar la vida. 

Agradecida por poder compartir con todos la fuerza del amor y la magia que nos regala la vida a cada paso.

Será un regalo encontrarte en el camino 
allá donde la vida me va llevando.

¿Quieres conocer mi trayectoria personal y profesional?

Estudié la Diplomatura de Relaciones Laborales en la Universidad Complutense de Madrid, y durante 13 años estuve trabajando en el área de Recursos Humanos de una consultoría multinacional muy reconocida (desde 2000 a 2013). 

En 2005 los cuentos llegaron a mi vida por “casualidad”. Ese año me apunté a un curso de narración oral con la idea de hacer algo distinto en mi tiempo libre, conocer gente y aprender a hablar en público. Lo que no imaginaba es que ese curso sería el comienzo de muchos cambios en mí, y sobre todo la oportunidad para empezar a abrirme y a conocer mi capacidad compartiendo a través de la palabra.

Los cuentos me embelesaron y la vida me fue abriendo camino en el mundo de la narración oral. 

Créeme, la vida es increíble

A veces, donde menos te imaginas se esconde un don que llevas contigo, y la vida te ayuda a descubrirlo cuando llega el momento.

2010 fue el año más duro de mi vida, y al mismo tiempo mi oportunidad para florecer y encontrar mi camino. Ese año viví una historia de desamor que me hizo hundirme. Me sentía una fracasada, una “mierda”.

Hasta ese momento yo nunca había mirado en mí. Creía que la felicidad consistía en agradar a los demás para que la gente hablara bien de mí.

Ese mismo año, estando hundida, descubrí que hay otra forma de ver la vida. Me di cuenta de que muchas situaciones que llegaban a mí se daban como reflejo del poco amor que me tenía a mí misma. Por lo que empecé a trabajarme con mucha disciplina, sobre todo porque necesitaba salir del agujero en el que me encontraba. Por eso hoy agradezco muchísimo esa historia de desamor, ya que fue el impulso que me permitió abrirme a otras cosas y cambiar por completo mi vida.

Empecé a leer libros de crecimiento personal y me formé en diferentes disciplinas que fueron llegando a mí (feng Shui, reiki, constelaciones familiares, Registros Akáshicos…). Todo lo que hice me sirvió. Incluso aquello que no me gustaba me sirvió para aprender a decir “esto no”.

2010 y 2011 fueron años muy duros para mí. Salí adelante gracias al crecimiento personal, que me llenaba muchísimo y me hacía sentir mejor. En estos dos años hice cambios importantes en mi día a día para empezar a amarme y a disfrutar conmigo, haciendo cosas sola y aprendiendo a abrazar mi vida tal y como es.

En 2011 comencé a realizar mis primeros trabajos de desarrollo personal para otras personas, y también me dedicaba a contar cuentos en cafeterías y librerías. 

No fue fácil, pero al final te das cuenta de que
si te lo propones, la vida te ayuda.

Y tarde o temprano empiezas a ver la luz.

En 2013, convencida de que los sueños están para cumplirse, decido dejar atrás mi trabajo en la consultoría y dedicarme de lleno a mi camino profesional de crecimiento personal. Fue para muchos un salto al vacío en un tiempo de “crisis”. Para mí: ser yo 100% en un tiempo de oportunidades para sacar lo mejor mi misma.

En marzo de 2014 impartí mi primera conferencia, que titulé “EL LATIDO DE LA VIDA”. Después de ésta vinieron muchas más. 

He tenido momentos en que he dudado y caído. Soy humana. Pero todas las etapas de la vida me sirven para conocerme mejor y para seguir abriendo camino. Para mí es importante el trabajo personal porque me ayuda a estar en paz en los momentos difíciles y a encontrar el camino o la solución en esas etapas de dificultad.

Y si yo he podido, tú puedes.

Lo sé:
¡¡puedes!!

En 2017 empecé a mover los talleres de Jose Mari Sarasola en Madrid, una persona para mí muy especial, ya que sus talleres forman parte de mi propio crecimiento personal y profesional. Qué decir: estoy agradecida por la oportunidad que me ofreció la vida para traer a Jose Mari a Madrid y que su camino se expanda también por aquí. ¡Lo recomiendo muchísimo!

En septiembre de 2018 comencé a trabajar también como administrativo en un colegio de Educación Especial. Un trabajo enriquecedor que me permite conocer otros caminos, otras personas, y aprendo también del mundo de la discapacidad intelectual, que me recuerda la importancia de valorar cada instante. Una labor que me encanta y que puedo compatibilizar con mi camino de crecimiento personal.

Es precioso ver que en todos los lugares hay gente maravillosa y espléndida, y que lo que puede ayudar aquí también sirve en otros sitios. Me doy cuenta de que

todos estamos unidos

2023 marcó de nuevo un antes y un después para mí. En septiembre de 2023 falleció mi madre. Esto marcó de nuevo un antes y un después para mí ya que en su proceso de partida, mi madre nos enseñó a mi hermana y a mí el verdadero sentido de la vida a través de su proceso de partida.

Nos enseñó tantas cosas… La estaré siempre agradecida. Entre otras, nos enseñó que la vida continúa, que cada día es una oportunidad y que aquellos que ya no están continúan vivos en el corazón 💜

Este suceso abrió un nuevo camino para mí, ya que empecé a compartir de diferentes maneras otra forma de ver la muerte como parte de la vida.

Me siento afortunada porque hago lo que me nace del corazón. Y estoy muy agradecida por tener la oportunidad de llegar a tantísimos lugares del Mundo gracias al trabajo online.

Sigo formándome y aprendiendo con cada paso que doy en mi vida. El camino nunca acaba, la vida es un continuo crecer, descubrir y crear. 

Estos son alguno de los pasos que siento más relevantes para mencionar. Pero el sendero es infinito, por lo vivido que no he contado y por lo que aún me queda por vivir.

Abierta siempre a la VIDA y al caminar

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